Historia

El ministerio de FCAP comenzó en 1971 y se oficializó en 1973, cuando 50 personas de ocho aerolíneas diferentes en los Estados Unidos y Canadá, se reunieron para considerar cómo Dios quería que sirvieran a Cristo en y a través de la industria de la aviación/aerolíneas. Desde entonces, el ministerio de FCAP se ha extendido a más de 90 áreas en todo el mundo.

FCAP es una conexión entre los cristianos dentro de la industria de la aviación/aerolíneas en todo el mundo, que comparten un compromiso común con Cristo y con las enseñanzas que se encuentran en la Biblia, quienes se enfocan en cómo esto se relaciona directamente con nuestro trabajo y el lugar de trabajo; FCAP no tiene membresía ni cuotas de afiliación.

Propósito

Caminamos con el Señor Jesucristo, disfrutando de Su presencia y teniendo Su poder para ser “sal y luz” en el trabajo que Dios nos ha dado en industria de la aviación/aerolíneas en todo el mundo.

Misión

Representamos a Cristo en la industria de la aviación/aerolíneas a través de relaciones significativas y trabajo de calidad en todo el mundo.

Visión

 Ver a los cristianos conectarse en cada área del lugar de trabajo de la aviación/aerolíneas en todo el mundo; para mostrar la gloria de Dios y ser Su influencia mientras se trabaja.

Declaración de fe

  • En la inspiración verbal de las escrituras, tanto del antiguo como del nuevo testamento. Creemos que son infalibles en los escritos originales y que son la autoridad suprema y final en la fe y la vida.
  • Que Dios existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
  • Que Jesucristo fue engendrado por el Espíritu Santo, nació de la Virgen María y es verdadero Dios y hombre.
  • Que el hombre fue creado a imagen de Dios, que pecó y, por lo tanto, no solo incurrió en la muerte física sino también en la muerte espiritual, que es la separación de Dios y que todos los seres humanos nacen con una naturaleza pecaminosa. (Romanos 3:23 “por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”).
  • Que según las escrituras Jesucristo murió por nuestros pecados como sacrificio representativo y sustitutivo y que todos los que creen en él son justificados por causa de su sangre derramada.
  • En la resurrección del cuerpo crucificado de nuestro Señor, en su ascensión al cielo y en su presencia allí por nosotros como Sumo Sacerdote y Abogado.
  • Que todos los que reciben por fe a Jesucristo como Señor y Salvador, nacen de nuevo del Espíritu Santo y así se convierten en hijos de Dios.
  • Que nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, regresará personalmente y establecerá su Reino en el que gobernará y reinará con justicia.
  • En la resurrección corporal de justos e injustos, la bienaventuranza eterna de los salvos y el castigo eterno de los perdidos.